Más Money | 28/07/25, 12:28 p.m.
Si las deudas te agobian y te cuesta visualizar un camino hacia la calma, este artículo te dará las pautas necesarias para retomar el control.
El nudo en el estómago que no se va..
Camila se despierta todos los días antes que su alarma. Pero no por hábito, sino por ansiedad. El pensamiento es el mismo: ¿cómo voy a llegar a fin de mes? En su mesa se juntan facturas, su tarjeta ya no tiene línea de crédito disponible y la comida alcanza justo para la semana. Lo que vive Cami tiene nombre: estrés financiero. Pero más allá del término, es esa sensación invisible que te persigue todo el día.
¿Por qué nos pasa esto?
Nuestro cerebro no distingue entre un león y una deuda: activa las mismas alertas. Entra en “modo supervivencia” y empieza a tomar decisiones desde el miedo. Gastás más en lo inmediato para sentir alivio, aunque eso te aleje del bienestar a largo plazo.
Y entonces entrás en un bucle. Querés salir, pero no sabés por dónde empezar.
Las 4 trampas más comunes
Deudas que no paran de crecer.
Pagar el mínimo parece “cumplir”, pero en realidad es como tapar una gotera con cinta: el agua sigue entrando.
Ingresos variables.
Cuando no sabés cuánto vas a cobrar, tu cerebro entra en alerta constante. Y esa incertidumbre se convierte en agotamiento mental.
Gastos imprevistos.
Una visita al médico, una rueda pinchada… y tu mes se viene abajo. No tener un colchón financiero te deja vulnerable.
Metas lejanas.
Postergar tus sueños una y otra vez crea una sensación de estancamiento. Y eso duele más de lo que parece.
Principales causas
Detrás de ese nudo en el pecho suelen esconderse cuatro situaciones frecuentes:
Deudas abrumadoras.
Los intereses mensuales se acumulan y, cuando pagas solo el mínimo, parece que nunca avanzas: la sensación de estancamiento genera frustración y desánimo.
Ingresos inestables. Si tu salario varía o depende de comisiones, planificar se vuelve una tarea de malabarista. La falta de certezas convierte lo básico—alimentación, vivienda, transporte—en motivo de preocupación constante.
Gastos imprevistos.
Una reparación de auto en pleno mes sin fondo de emergencia es como una bomba de estrés: cuando menos lo esperas, un gasto urgente desequilibra todo tu presupuesto.
Metas incumplidas.
Ahorrar para la jubilación, comprar una casa o financiar estudios puede quedar siempre “para más adelante”. Cada vez que revisas tus objetivos y ves que no avanzaste, la sensación de fracaso alimenta la ansiedad financiera.
Moneypedia
Un mini glosario de términos que tenes que conocer
Antes y después: el caso de Camila
Antes:
Cami debía ₲5.000.000. Pagaba ₲200.000 al mes (el mínimo), pero la deuda no bajaba. Sentía que, por más esfuerzo que hiciera, no avanzaba. Lo que no sabía era que los intereses acumulados estaban frenando su progreso.
Después:
Cami se sentó una tarde, respiró hondo, y armó un plan. Detectó que podía sumar ₲300.000 más cada mes al pago. En lugar de 30 meses, saldó su deuda en 18. Y durmió tranquila por primera vez en años.
Recordá ésto: pequeños cambios = grandes diferencias.
Tu plan para salir del estrés financiero (paso a paso)
Revisá tu situación actual
✔️Anotá tus ingresos y gastos.
✔️Identificá cuál es el monto de tus deudas actualmente, en qué condiciones y el plazo de cada uno.
Armá un presupuesto realista
✔️Prioridades básicas primero: casa, comida, transporte.
✔️Reservá al menos un 10 % para cancelar tus deudas.
Diseña un plan de pagos
✔️Elegí: empezar por la deuda más chica (para motivarte) o por la más cara (para ahorrar más).
✔️Lo importante es dar el primer paso.
Creá tu fondo de emergencia
✔️Empezá a ahorrar aunque sea ₲50.000 al mes. Es tu salvavidas.
Monitoreá y ajustá
✔️Cada 15 días, revisá cómo venís.
✔️Si hay imprevistos, reordená. No te castigues.
Checklist práctico para tomar el control
Una decisión consciente puede cambiar tu futuro
El estrés financiero no desaparece de un día para otro. Pero sí podés recuperar el control, y con eso, tu paz mental.
¿Y ahora qué sigue?
Agendá 15 minutos esta semana y armá tu primer presupuesto.
Podés usar nuestra herramienta gratuita para empezar con claridad y sin complicaciones.
¡Tu bienestar mental y financiero lo agradecerán!